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16 de mayo de 2012

Mi tarde con Antonio Cubillo


Hablé varias veces por teléfono con él antes de ir a su casa. Siempre me dio la impresión de que era un hombre huraño, desconfiado y suspicaz. Quería saber con exactitud el motivo de mi entrevista. Reconozco que estaba nerviosa aquella tarde de julio, pero era un hombre al que tenía que conocer si quería reconstruir parte de la historia reciente de Canarias. Sobre todo si quería conocer cómo este personaje había conseguido que Canarias condicionara la política española. Pero casi tres horas de charla no dan para mucho si una tiene delante a este hombre. Nunca termina de contarte todo lo que vivió.

A pesar de todas los actos reprobables que haya podido cometer, cada vez que Antonio Cubillo me viene a la cabeza pienso en algo que me dijo aquella tarde. Entre los atentados del MPAIAC, las críticas a la OTAN, la tragedia de Los Rodeos, su relación con la Pasionaria, el enfado con Carrillo (que lo llamó pequeño burgués), su encuentro con el Che y las huelgas obreras, Cubillo me habló mucho de la guerra que libraron los argelinos para independizarse de Francia. Yo ya sabía que en esa guerra se había derramado mucha sangre. Lo que me llamó la atención no fue eso. Me contó cómo las personas mayores salieron a luchar sabiendo que iban hacia una muerte segura. Lo hicieron porque era la única manera de que en la retaguardia quedaran los que tenían posibilidades de ganar esa cruenta batalla, izar la bandera de una Argelia libre y, claro, vivir más años. Ese fue el pacto que los argelinos hicieron.


El domingo pasado me acerqué hasta el TEA para ver el documental que el sobrino de Cubillo, con financiación del Gobierno de Canarias, ha hecho sobre el atentado que sufrió el líder independentista. Cubillo aparece en pantalla lo justo. Se entrevista con el hombre al que el Estado encargó su asesinato y hace alguna reflexión más. El trabajo, bien documentado y elaborado, no justifica la actividad terrorista de su protagonista, pero ayuda a comprender y difundir parte de la historia de España y Canarias. Se echa de menos que se recojan testimonios de familiares de la única víctima del MPAIAC o que se aporten visiones más críticas sobre qué papel tuvo el movimiento en el accidente de Los Rodeos. Hay quien dice que este documental busca que nos reconciliemos con Cubillo. Puede que en parte ocurra, pero si quisiéramos reconciliarnos con él sería más fácil centrarnos en su faceta como líder del movimiento obrero en Canarias y valorar su defensa de los derechos de los trabajadores (caldo de cultivo independentista). Zebensui López Trujillo presentó una tesina interesante sobre este tema: Imaginar la nación canaria. El papel de Antonio Cubillo en el resurgimiento de los movimientos obrero y nacionalista en Canarias (1956-1978).




El caso es que con todo este revival de Cubillo me he acordado también de los augurios que me hizo antes de despedirnos. Antonio Cubillo no creía que el independentismo estuviera en un buen momento y no intentó adornarlo. Pero, aún así, me dijo algo en lo que yo no confié demasiado: el resurgimiento del sentimiento independentista en la sociedad canaria. Estoy convencida de que en momentos de crisis los extremismos encuentran demasiado espacio para moverse. Y estoy convencida porque la historia lo ha demostrado. Sin embargo, la posibilidad de que un independentismo renovado y adaptado a nuestros tiempos se tornara en reivindicación popular me parecía remota. Casi un año después sigo pensando lo mismo, y no creo que sea solo consecuencia de mis propias convicciones ideológicas.

Lo que me dijo poco antes de apagar la grabadora fue: "Cuando empiece la miseria aquí, porque esto va a explotar, vendrán todos a pedir la independencia. Solo con la explotación de las aguas en las 350 millas viviríamos estupendamente bien. Controlaríamos los barcos que pasen por aquí y tendríamos los módulos de cobre y manganeso que están en el fondo del mar. Explotaríamos el petróleo y el gas. Ahora se lo están pensando, pero tiene que haber más miseria: mientras no haya hambre, la gente no se mueve. Cuando empiecen a ver las cosas en peligro les parecerá una buena solución".

Yo no sé si se ondeará la bandera de las siete estrellas verdes. Lo que sí sé es que a mayor inseguridad y miedo, más posibilidad de sentimientos xenófobos. Al final la gente piensa que tiene que elegir entre supervivencia y solidaridad, nunca que la solidaridad puede ser la fórmula para sobrevivivir.

10 comentarios:

  1. La crisis en Europa está sacando a relucir los sentimientos xenófobos como demuestran los resultados de Grecia y Francia. España, de momento, se mantienen ahí pero, como dice Elvira Lindo hoy en El País, los esfuerzos anónimos e individuales contienen el cabreo que produce el ver que los responsables de esta pesadilla nunca serán castigados. ¿Hasta cuándo?

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  2. Apasionante documental y magnífico artículo. Muy cierto el apunte final: la historia del hombre enseña que la solidaridad es la clave de la supervivencia. Nuestras posibilidades de pervivir como sociedad dependen de ella.

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  3. No sé por qué siempre se trata de relacionar al independentismo con la xenofobia, ¿no será que lo verdaderamente xenófobo es el colonialismo?.

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  4. Después de ver el documental y de leer el artículo, sigo teniendo la impresión que la independencia, si algún dia llega,nada tendrá que ver con las causas y las razones propias de un proceso de descolonización(aunque ese sea el cauce formal)sino mas bien con razones geoestratégicas y con los intereses económicos de la elites dominantes, que al fin y al cabo, como la realidad no está demostrando diariamente, son quienes detentan el poder real.

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  5. La relación entre independentismo y xenofobia surge en el momento en el que pensamos que el sentimiento independentista solo puede brotar si hay miseria.

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  6. Saray:

    Claro, porque el independentismo no puede brotar en condiciones de injusticia, sino, exclusivamente, por xenofobia. Xenofobia que existirá dentro de España y fuera de ella, y de la que ningún pueblo está excento.

    Pienso que no es muy difícil entender que los cambios se dan en contextos de crisis, ya sea a través de una alta politización de la ciudadanía, ya sea por sus condiciones sociales, donde las poblaciones visualizan en la práctica una situación de desigualdad estructural que era camuflada en momentos de estabilidad política. Pero cerrar el asunto con esa sentencia me parece completamente equivocado.

    Anónimo:

    Tienes mucha razón. Y en Canarias tenemos ejemplos bastantes esclarecedores por toda nuestra historia. ¿Cómo explicar la entrada de las relaciones capitalistas de producción en Canarias (a través de los Puertos Francos) sin entender la expansión colonial del Imperio Británico por el mundo? O durante la ocupación de España por parte de Napoleón: crisis política que aprovecharon las oligarquías criollas americanas para sus procesos de independencia formal. ¿Casualidad que sucediese algo muy parecido en Canarias a través de la Junta Suprema de La Laguna? ¿O no compartían una misma realidad dependiente como la mayoría del planeta? Cuba y EEUU, las descolonizaciones y el bloque soviético, y así un largo.

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    1. Martín:

      Entiendo perfectamente que los cambios suelen suceder en contextos de crisis, pero me resisto a pensar que el argumento de Cubillo sea válido. Es una mala señal que la gente opte por el independentismo cuando las cosas se complican. ¿Acaso la independencia nos protege de todos los males?

      Me gustaría ver en Canarias un debate real sobre el independentismo, sobre las posibilidades que existen hoy (que, a mi juicio, no pasan por la descolonización sino, si acaso, por otras vías), y no lo que se suele ver por estas islas. Personalmente creo que en la clase política canaria hay un sentimiento independentista que es peligroso. Y con esto no quiero decir que el independentismo sea peligroso, sino que el independentismo es peligroso si son ellos quienes lo defienden.

      Saludos

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    2. No, para nada. Creo que el error analítico del que partes es que piensas que la independencia de por sí es una solución y no la ves como un medio, como una herramienta, de la cual dependiendo de si se aplica con una u otra política puede ser una solución o un empeoramiento de la situación. En otro comentario te escribí que yo veo este proceso debajo hacia arriba. Un proceso en el que los mecanismos de control democrático por parte de la ciudadanía sean mucho más elevados que los actualmente establecidos.

      ¿Por qué no ver la descolonización desde un punto de vista democrático? Profundizar la democracia es profundizar que seamos más autónomos, en todos los órdenes de la vida. Yo la veo de esta manera.

      Los políticos, y no sólo los políticos, les interesa proteger sus intereses. Y esto lo harán siempre. Dentro de España o fuera. El error es asumir que sus intereses son los intereses de todos. El error es renunciar a un discurso propio y distinto al de estos.

      Estoy completamente de acuerdo contigo en tu última frase (¿dónde hay que firmar?). Desgraciadamente, hoy no existe una masa crítica suficiente para plantear a corto plazo esto.

      Saludos

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    3. de El Destrabado :
      Ou est la vérité ?
      Quels sont tes amis Antonio ?
      MAM : ces trois lettres , que signifient-elles pour toi et tes anciens compagnons de luttes ?
      A mas para mas y verdad ....

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  7. De modo que hay un dedo señalando la luna... Y nos quedamos mirando el dedo. Que opinión le merece a usted, aunque solo sea como periodista, el crimen cometido por el estado español evidenciado en ese documental? Ninguna se ha expresado en su artículo, pero si una supuesta xenofobia en relación con el independentismo. Basta ya de logocracias, de utilizar palabras políticamente correctas para ocultar la verdad, unas cuentas verdades: en Canarias no hay xenofobia, hay una atroz endófobia u odio a todo lo canario; el día que en Canarias haya una verdadera solidaridad se acabara el colonialismo español aquí, pues este se basa en el divide y vencerás, desarticulando la socidad civil canaria una y otra vez;el independentismo aquí en Canarias es una cuestión de justicia social, por eso esta latente en el pueblo mas pobre, aquel que no tiene acceso a esta falsa democracia creada por las elites aquí y que margina a la mayoría de la sociedad canaria, secularmente en condiciones de miseria. sigue resultando curioso que el documental solo suscite reflexiones sobre la independencia de Canarias, y ninguna sobre la podredumbre del estado español, desde sus orígenes supuestamente democráticos.

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